La especulación inicial daba cuenta de que por los resultados electorales adversos del 14 de noviembre, Omar Perotti no tendría más remedio que comenzar a generar un gobierno de mayor apertura. En rigor, el propio mandatario lo había advertido cuando emitía su voto en Rafaela; hablaba de colaboración y abogaba porque pasados los comicios, se pudieran generar "instancias de diálogo con todas las fuerzas políticas". En los hechos, terminaron siendo los temerarios hechos de inseguridad y violencia registrados nuevamente en la ciudad de Rosario los que apuraron la agenda.



































