El gobierno nacional parece estar dispuesto a no intervenir el mercado cambiario, estrategia que choca con el objetivo de aumentar la cantidad de reservas y también con el acuerdo firmado recientemente junto al FMI. Además en julio existen vencimientos de deuda en dólares y algunos problemas que vienen de la gestión de Alberto Fernández como ser la deuda privada por importaciones (aproximadamente U$S 25.000 Millones) y los giros de utilidades pendientes por U$S 10.000 Millones). En este escenario, tanto el Banco Central de la República Argentina como el sector privado incrementarán fuertemente sus demandas de divisas en los próximos meses.
































