Debemos elegir presidente peleando al desencanto. Hay un núcleo duro del 27/30 % que no quiere políticos tradicionales ni sus discursos. Son los del "¡Vade retro Satanás!". Ya han votado con el rechazo como bandera. No es posible sostener que hay un amor inmenso sino, para que se entienda, un rechazo muy grande hacia "el otro". Ese es su piso.


































