Llama la atención el énfasis con que en algunos documentos de la época se destaca la jerarquía militar de Estanislao López como "General de la Nación", en un periodo de la historia argentina en el que no existía un Estado Nacional y, consecuentemente, un ejército nacional. Cada vez que se quería resaltar la figura del caudillo se destacaba su condición de General de la República. Así lo vemos en el Decreto de Honores fúnebres dictado el 30 de junio de 1838 por el gobierno de Buenos Aires, donde se hace referencia a López como "ilustre Brigadier General de la Nación".
































