Los pasos en falso del gobierno son elocuentes. Cristina se molesta por la importación de chapa por US$200 millones para que Techint fabrique los caños del gasoducto “en marcha” Néstor Kirchner, cuya obra civil aún no se licitó. No habla de los US$13 mil millones de dólares de déficit de la balanza comercial energética proyectados para este año.


































