Según la Real Academia Española (RAE), “trabajar significa ocuparse de forma continuada en una actividad física o intelectual, o tener una ocupación remunerada.” Casi desde su existencia la humanidad viene desarrollando tecnologías que simplifiquen o potencien sus actividades físicas e intelectuales. La Inteligencia Artificial es la última de ellas. Dejó de ser una promesa lejana y en pocos años pasó a convertirse en herramienta cotidiana de miles de organizaciones en el mundo que inicia una reconfiguración significativa del trabajo y las capacidades institucionales.

































