En nuestra sociedad, se ha reinstalado un debate que no es novedoso, ni original, referido a la edad de imputabilidad de los menores que delinquen. El mismo se entronca con el reclamo de mayor seguridad, mano dura y mayores castigos a menores, impulsado por el gobierno y fogoneado desde los medios y opinadores varios, explotando reacciones pasionales, alejadas de toda racionalidad.

































