Dice Antonio Machado y musicaliza Alberto Cortés para que universalice Joan Manoel Serrat: "Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla (…)" y me remito a eso, a la infancia, que tantas huellas deja, algunas definitivas, otras de difícil trabajo de maquillaje. No somos más que una infancia que se fue. Me crie en la ciudad de Santa Fe desde 1944 y hasta finales de la década del 50. En mi caso era "el negro Milo" y aceptaba la calificación pese a que respondo más a Güiraldes: "(…) su tez era aindiada". Una ciudad donde el eje eran los colegios católicos (Lasalle y Jesuitas), el Liceo Militar y el Palacio de Justicia.
































