Los últimos tres meses fueron una odisea en busca de una seguridad que no existe en la Franja de Gaza. Mohamed Ali y su familia, como tantos otros, tuvieron que buscar un nuevo lugar para vivir. Su vivienda en Gaza fue destruida por los ataques israelíes. Tres meses después de que Israel le declarara la guerra a la organización extremista Hamás (considerada terrorista por Israel, Estados Unidos, Alemania y la Unión Europea), este ingeniero de 35 años se pregunta cómo será su futuro en Gaza. También porque hay políticos israelíes, incluidos ministros del Gobierno ultraderechista del primer ministro Benjamín Netanyahu, que cuestionan si la población de Gaza debería siquiera regresar.



































