La Inteligencia Artificial señala un umbral a otro nuevo mundo, un ecosistema que "semblanteamos" temerosos. El catalejo de nuestros marcos de comprensión nos devuelve, invertidas, aceleradas corrientes anímicas propias y una nublada fusión de horizontes. La experiencia fundamental es darnos cuenta de que ludopatías, pornografía accesible en el albor de la pubertad, destrucción de ciertos trabajos, coexisten con una historia de la técnica imposible de detener.


































