Allá por 1941, Enrique Cadícamo plasmó una de las obras musicales que a los tangueros y quienes hemos gastado suelas y tacos transitando por los barrios, clubes y milongas nos quedó pegados en la piel y para siempre. Me estoy refiriendo al tango "Tres Esquinas", exquisitamente adornado con la música de Angel D'Agostino y Alfredo Attadia.

































