En el planeta se reciclan en promedio 15 toneladas de acero por segundo. La naturaleza del material tiene la ventaja de poder ser reciclado indefinidamente sin perder sus cualidades físicas ni químicas. Al no alterar la resistencia, la dureza y la maleabilidad en el proceso de reciclado, su ciclo de vida es ilimitado. Esta propiedad lo convierte en el material más eficiente en términos de sustentabilidad. Según un informe de la Confederación Europea de Industrias de Reciclado (también conocida como EuRIC), el sector que más lo utiliza es el de la construcción pues representa un insumo ideal para edificios, viviendas, puentes, etc.

































