No conozco de música, pero puedo disfrutarla. Siempre me atrajeron los instrumentos musicales como piezas complejas nacidas de la inteligencia y la sensibilidad humanas. Su materialidad, su mecánica, su sonoridad. No sé de música, pero me producen placer quienes son capaces de crearla, y los objetos que usan para producirla. Me gustan las emociones que son capaces de suscitar, su composición física, sus mecanismos generadores de sonidos, sus diseños, el arte de sus formas y la magia de su instrumentación.


































