Lo que no se puede programar es la verba de los precandidatos en las campañas, en que sus palabras se alejan de la realidad, y en vez de usar esos esfuerzos para ponerse de acuerdo en los temas base que lleven a la población a superarse, con hechos, y no sólo en palabras. Por eso la gente valora mucho y valorará más las 20.000 viviendas que terminará entregando Perotti, volviendo a un eje de gestión iniciado en 1983, en donde la prioridad de los gobiernos peronistas está anclada en devolver a la sociedad su dignidad. Sustituir las chapas calientes que acucian en verano, o los cartones mojados que hieren en invierno, por un techo de material seguro, baños, y calefacción, elementos centrales para desarrollar mejores personas, mejores santafesinos y santafesinas.