Salman Rushdie. Escritor nacido en la India, de ciudadanía británica y estadounidense. Escribió muchos libros que merecieron el reconocimiento de lectores y crítica, pero para bien o para mal -sospecho que para mal- es muy probable que sea recordado por su novela "Los versos satánicos", pero sobre todo por la condena a muerte lanzada por el ayatola Ruhollah Jomeini, acusándolo de blasfemo. Dos fechas merecen tenerse presente: febrero de 1989 y agosto de 2022. En 1989 la fatwa del ayatola, y en 2022 el atentado criminal perpetrado en una pequeña ciudad cercana a Nueva York donde Rushdie iba a dar una conferencia. Pasaron más de treinta años, pero el castigo contra el hereje se cumplió. Como dijera en su momento, el ayatola Alí Jamenei, sucesor de Jomeini, "una fatwa es una bala disparada que no descansará hasta impactar en su objetivo". No fue una bala, pero fue un puñal; un puñal manejado por un energúmeno de 24 años, es decir por alguien que cuando se dictó la fatwa no había nacido, pero se sintió designado para cumplir en el nombre de Alá el objetivo establecido por una de las máximas autoridades del Islam.


































