¡Felices Pascuas! En esta oportunidad escribo, no a partir de la consulta puntual de un lector, como solemos hacerlo, sino en función de la fecha que nos concierne: el domingo de Resurrección. Entiendo que mis lectores no son necesariamente católicos ni cristianos, ni siquiera tal vez religiosos; por lo tanto, quisiera escribir sobre el sentido de esta celebración, de un modo que incluya a todos.


































