La política tiene un sentido profundo y esencial que va más allá de las estructuras de poder y los mecanismos de gobierno: es la creación y preservación de la libertad. Esta concepción no es meramente teórica, sino que surge de la experiencia concreta de las desgracias políticas y del potencial destructivo del poder estatal. Sin embargo, la política también es el ámbito donde los seres humanos pueden actuar juntos, iniciar nuevos procesos y, a través de estos actos, manifestar su libertad.


































