Según las recientes declaraciones del nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump -el patrón de Occidente-, la transferencia de gran parte de la población de la Franja de Gaza es parte de la solución. Como consecuencia de la guerra desatada por el grupo Hamás, en Gaza no hay donde establecerse, la magnitud de la destrucción llega al 80 por ciento, según estimaciones optimistas. Hay que tener en cuenta que las infraestructuras de agua, electricidad, cloacas y calles están destruidas. Trump habló de la posibilidad de ayudar económicamente con fondos de variados destinos a los países que se vaya a transferir, hablo de Jordania y Egipto.


































