Vivenciamos los sonidos y significados reales del decir personal desde que nacemos; mi yo rodeado y sentido desde un lugar que compartimos y debimos ser comprendidos. La palabra oral no tiene tiempo, su importancia no pierde vigencia nunca, se acrecienta día a día y en el adulto ocupa un lugar de prestigio casi absoluto; el 80% de los intercambios de un hablante medio es oral.
































