La determinación fue tomada por las autoridades de la Liga Santafesina con criterios basados en la seguridad y el respeto hacia los protagonistas del juego, es decir, los y las futbolistas que fin de semana tras fin de semana le dan vida a uno de los campeonatos más populares de la región. En este sentido, se priorizó por un lado la integridad física de los deportistas, considerando el riesgo que implican los terrenos de juego en mal estado por la acumulación de agua, y por otro, la preservación de los campos de juego, fundamentales para el desarrollo normal del calendario anual.

































