En un momento que debería haber estado lleno de alegría y pasión por el fútbol, Mazzimo Cabrera, un niño futbolista de la décima categoría de Náutico El Quillá, experimentó una dura prueba en un partido de la Liga Santafesina de Fútbol. En un giro desafortunado del destino, sufrió una grave lesión que conmovió a su familia, a su club y toda la comunidad futbolística.




































