El balón es un amigo inseparable en la vida de los futboleros. Para este deporte, no hay fecha de vencimiento, ni tampoco un certificado de jubilación. De esto pueden dar cuenta la enorme cantidad de personas adultas que mediante el fútbol encuentran una salida de la rutina diaria. Para muchos, ponerse los botines, el pantalón corto y la camiseta significa una conexión con uno mismo que no se encuentra en otros lados. La adrenalina y la pasión son exactamente las mismas que cuando lo hacían de niño en el potrero del barrio.
































