Al Gobierno de Javier y Karina Milei cada vez le cuesta más retomar el control de la gestión. Datos, actos, charlas y visitas no logran sacar de agenda los problemas que atraviesan los ciudadanos de a pie, que perciben, según encuestas y reconocimientos del propio Gobierno, que la situación está difícil. No son pocos los impedimentos. La necesidad, que muchos no se explican -aunque se den varias justificaciones en off- pasan por la voluntad de mantener firme en la JGM a Manuel Adorni, mientras el funcionario continúa siendo bombardeado desde los tribunales de Comodoro Py, donde el juez Federal Ariel Lijo está mostrando una celeridad pocas veces vistas.
































