La lluvia que cayó sin parar durante buena parte de la mañana del esperado cumpleaños número 450 de la ciudad de Santa Fe, postergó o condicionó festejos que estaban largamente preparados. Y así como en la capital provincial directamente fueron suspendidas las actividades; en el Parque Arqueológico de Cayastá el gobernador Perotti dirigió el acto formal pero dentro del acotado espacio del Museo de Sitio y no al aire libre, donde se había montado un escenario especial, que finalmente no fue usado.


































