Motta comenzó por señalar que los programas en marcha han sido podados y ya han pasado a la venta numerosos campos propiedad del INTA , o solo se los concesionará en el mejor de los casos. Se actúa "de espaldas a los sectores productivos, además de poner en "serio riesgo" los puestos de trabajo dentro de cada área experimental y agencia regional del prestigioso instituto. Son 27.000 hectáreas "que van a remate", lamentó el radical. "Se liquida una herramienta que ha sido fundamental para el desarrollo del agro", agregó Pirola y explicó que en Santa Fe del total nacional al que se le bajará el martillo al mejor postor hay 687 hectáreas que en un 60% van a la venta. Diana apuntó que se "cierran programas muy virtuoso como el ProHuerta, que ha sido tan útil para promover que cada familia pueda cultivar sus propios alimentos" e incluso obtener por pequeñas parcelas una renta y describió al ajuste como un castigo de la Nación "a los pequeños productores rurales". Recordó que la última plaga que ha dañado cultivos y está bajo investigación para dar con ella, la Chicharrita, tiene planes con investigadores del INTA.