Una intempestiva crisis energética tomó de sorpresa este miércoles a los sectores de la economía argentina ligados a la utilización o venta de gas. Tanto el sector fabril, como los expendedores de GNC de varios puntos del país, se encontraron con una circular de las empresas que suministran el servicio, imponiéndolos del mandato de “cerrar la llave”. Con el correr de las horas se fueron conociendo los motivos de la restricción y pasado el mediodía, el propio Gobierno Nacional se encargó de llevar tranquilidad a la población, asegurando “que se normaliza el abastecimiento de gas”.



































