“Mañana no se hace ni una ni otra sesión”, comentábamos entre los colegas acreditados en el parlamento nacional en el mediodía del miércoles. Es que el oficialismo había convocado a una sesión a las 11 y la oposición a otra a las 12 para el jueves siguiente. Los proyectos incluidos en las respectivas convocatorias eran distintos y no cautivaban al sector opuesto, por lo que se preveía falta de quórum en ambos casos.



































