La irrupción del conflicto bélico en Medio Oriente cambió las previsiones de este año para el sector energético en el país, con precios internacionales en ascenso e inestables. Además, si bien es algo mejor la posición de la Argentina para cubrir sus propias necesidades energéticas (y alguna vez ser un gran exportador), para los próximos meses la situación luce compleja.



































