Por apenas 623 votos sobre un universo de más de 30 mil docentes públicos que se expresaron en toda la provincia, la balanza se terminó inclinando el viernes pasado para rechazar la oferta de mejora salarial que había formulado el gobierno al sector. La exigua diferencia confirmó el vaticinio de una votación pareja y reñida. La deliberación durante la asamblea en la sede de Amsafé derivó en una decisión que implica en la práctica la reanudación de las medidas de fuerza y la continuidad de un conflicto que no logró encauzarse. Pero el escenario se modificó. El frente de gremios públicos que hace un par de semanas reclamaba de manera unánime la reapertura de paritarias y una recomposición salarial que permitiese recuperar poder adquisitivo, se rompió. Aceptaron médicos, empleados estatales y hasta docentes del sector privado y de escuelas técnicas. Menos Amsafé. La moción de la aceptación había triunfado en 12 de los 19 departamentos. Pero la contundencia del rechazo en el departamento Rosario más otros seis del sur terminaron imponiendo ese resultado. A minutos de haberse conocido el veredicto, Rodrigo Alonso, titular del gremio, insistió en advertir que los votos a favor de la propuesta no implicaban una valoración positiva de la misma, sino que respondían a la amenaza del gobierno de descontar los días de paro. Y aseguraba que "si el gobierno no hubiese extorsionado" con una medida que implicará entre 30 y 40 mil pesos de menos en los bolsillos de los maestros, los votos por el rechazo hubiesen sido abrumadores.



































