Omar Perotti no le cerró la puerta a una eventual reforma de la Constitución provincial. Tampoco se mostró como el dirigente que vaya a promover dicho proceso. En rigor, ello es una cuestión de estrategia. Ubicar al mandatario en el centro de esa polémica conllevaría dos riesgos: confrontar con una oposición que tiene mayoría en la Cámara de Diputados; e indefectiblemente, reducir la discusión a la presunta intención del mandatario de lograr su reelección. Por eso, el debate se intentará instalar y motivar desde la propia institución partidaria. El viernes, se reunirá la mesa chica del Justicialismo para fijar la fecha de encuentro del Consejo Ejecutivo Provincial. El cónclave con referentes de todos los sectores internos intentará recomponer la situación después de que se frustrara semanas atrás, una reunión para comenzar a consolidar un proceso de unidad en la fuerza. Pero además, el temario a discutir incluirá, precisamente, la reforma constitucional. Y ello permitirá medir qué grado de consenso existe dentro del propio peronismo para avanzar con el procesos.




































