La posibilidad de eliminar las PASO (primarias abiertas, simultáneas y obligatorias) para las elecciones presidenciales del próximo año, fue instalada en la agenda pública desde el kirchnerismo y sectores afines, y ya tiene asidero en la presentación de un proyecto legislativo a tal efecto. Motorizada por gobernadores del justicialismo y amparada en argumentos de utilidad y de costos, la iniciativa fue interpretada automáticamente como un recurso para complicar la estrategia electoral de Juntos por el Cambio (la principal fuerza opositora y con expectativas de acceder al poder), pero tampoco convence a todo el oficialismo, y aún no está definido que fuesen a contar con los votos necesarios para sancionarla en el Congreso.


































