- Es injusto que le digamos a gente que no tiene servicio, que debe pagarle a los que sí lo tienen. Acá lo que había era una subestimación de los costos; se estaba dando un servicio y no había una relación entre lo que salía llevar el agua y la cloaca a cada vivienda, en función de lo que se cobraba. Y por otro lado, hacia adentro de la empresa, también se empezaron a hacer fuertes recortes, achique, control del gasto y una racionalización muy fuerte. Por lo tanto, no es solamente que aumentamos la tarifa, sino que lo más importante es poder bajar el costo improductivo de la empresa. Se han bajado muchos contratos de trabajo, se han reducido costos de movilidad, y esto nos permite tener una empresa ordenada. Si la empresa está deficitaria y no tiene capacidad para brindar el servicio, la prestación va a ser mala. La solución de fondo es que ASSA empiece a tener un ordenamiento en sus cuentas y la tarifa siempre es un factor que hay que analizar.