La EPE puso en números lo ocurrido, en cuanto al alcance de la polémica. Recordó que históricamente entre un 5 y un 10% del total facturado debe ser calculado, ante la imposibilidad de la medición por parte del "toma estado" a cargo de empresas contratadas. En esos márgenes, dentro del universo de los clientes residenciales (los hogares) se debió estimar cuál fue el consumo del segundo bimestre de 2022, que por sus temperaturas fue más que atípico y con un impacto tarifario de la propia empresa. Caussi indicó que a 23.600 viviendas se les cobró según el promedio de los últimos 6 meses en toda la provincia y detalló: 13.000 en la ciudad de Reconquista, 5.800 en Santa Fe y 4.800 en Santo Tomé. De ellos 12.000 presentaron quejas ante la EPE y a solo 6.000 fue necesario corregir sus tarifas con devoluciones que implicaron, en promedio un 16% menos.