Le habían pedido que dejase su cargo el presidente de la Cámara de entonces, Alberto Balestrini, “en buenos términos”, según la propia protagonista, y el titular de su bloque, que empleó mayor dureza. “Me dijo que yo defiendo demasiado al sector productivo de la Argentina, a la oligarquía ganadera, y que eso no se condice con los lineamientos del Gobierno. Eso me molestó, porque con Rossi somos comprovincianos y compañeros de militancia desde la juventud”, contó la diputada santafesina, que reveló a su vez apoyos del Partido Socialista, el radicalismo y el ARI. “Pero no de mi partido”, se lamentó.