Desde hace tiempo, el transporte público se ha constituido en un sector en emergencia casi de manera permanente. La situación de crisis estructural se agudizó en el contexto de pandemia. Se trata de una problemática atravesada, antes y ahora, por un dispar reparto de subsidios que favorece a AMBA, en detrimento del interior del país. Por ello, varios gobernadores plantearon el jueves pasado al ministro de Transporte de la Nación, la necesidad de comenzar a discutir una nueva ley para corregir esa desigual distribución de recursos. A horas de haber sido designado en el cargo, el flamante secretario del área, Diego Giuliano, admitió que esa asimetría debe corregirse, aunque también, explicarse. En diálogo con El Litoral, el ex concejal rosarino describió la problemática y adelantó los pasos a seguir.
































