El Gobierno nacional implementó una nueva política que otorga incentivos salariales a los funcionarios que logren reducir el personal en sus respectivas áreas. Esta decisión, formalizada a través de una resolución publicada en el Boletín Oficial, ha generado un fuerte rechazo por parte de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), que ha convocado a un paro y movilización en respuesta.




































