-Desde el momento en que la Corte decidió tomarle juramento a uno de los dos (García-Mansilla), eso indica que la designación por decreto era válida. Porque recordemos que cuando al principio de la gestión de Macri se intentó nombrar a Rosenkrantz y Rosatti por decreto, eso repercutió muy mal en la opinión pública. Pero no significa que la herramienta no sea legal. El tema es cómo se usa. En aquél momento, el Congreso había culminado su período de sesiones ordinarias, estaba en receso. Y frente a una Corte de cinco miembros con dos vacancias, se decide cubrirlas por decreto, adelantando que en cuánto el Congreso reabriera se iban a remitir los pliegos. Finalmente, Rosenkrantz y Rosatti no asumen por decreto, sino que quedan a la espera del consenso que finalmente se logra en el Senado, y terminan siendo nombrados de manera permanente, y no en comisión. Acá sucedió al revés: los pliegos se enviaron durante el período de sesiones ordinarias, pero no se logra el consenso. Y tampoco se lo logra después en extraordinarias. Y en el receso del Congreso, que duró una semana antes del siguiente período ordinario, se aprovecha esos día para designarlos por decreto, porque no habían conseguido los dos tercios de los votos. Por eso se entiende el enojo del Senado, que le estaba advirtiendo que "si yo no te daba los dos tercios, por algo era", incluso para darle la posibilidad de que retire los pliegos antes de que fueran rechazados. Entonces, no discuto la vía. Pero sí el momento en que se la utiliza.