- Hace diez minutos vi una encuesta que nuevamente le da 7 puntos menos al presidente, que ya tiene 15 puntos bajando en un mes. Es el más impopular de la historia, siete meses después de asumir y sin pandemia. La pregunta no está fácil de responder. Ahora, yo no soy opositor ni seré opositor a Boric. Competí contra él, fui extremadamente duro, creo que fui justo y no soy su consejero. Solo puedo plantearle con mucho respeto que lo creo un hombre muy honesto, muy decente pero que eso no alcanza. Para combatir al narcotráfico, la juventud no alcanza. Ser joven no alcanza. Creo que hay una generación a la que no le gustan las cicatrices, le gustan los tatuajes. Y creo que la vida es acumular cicatrices. La política es como es la vida: todos los que fuimos padres hemos hecho por nuestros hijos cosas impensadas. A veces el presidente quiere fundar una iglesia en un país y creo que la iglesia es otro ejercicio. Para construir un país hay gente de derecha, hay gorilas, hay una derecha extrema y hay que confrontar, hay que acordar. No estoy diciendo nada muy original pero creo que la decencia de Boric no es poco, pero no alcanza.