- Era todo un interrogante cómo iba a reaccionar la sociedad y la política frente a este experimento nuevo. Creo que siempre es mejor tener algún triunfo que ningún triunfo. Si el gobierno hubiera moderado o modelado de otra forma lo que propuso, empezando por la ley ómnibus, más allá del DNU, se hubiera encontrado con algunos aciertos, algunas victorias. Tal vez no eran las más importantes pero al menos iba metiendo goles, iba progresando en el partido. Ahora se quedó sin nada y eso es un interrogante, más allá de lo político porque la primera reacción de los mercados es negativa. Los mercados dicen: están buenas las ideas que propone pero no tiene fuerza para imponerlas. Me parece que vamos a estar en un interrogante por largo tiempo. Ahora pareciera que el gobierno se encarrila a una sociedad con el PRO más explícitamente, y de todas maneras eso no alcanza: entre el Pro y la Libertad Avanza son unos 75 diputados; faltan muchos para lograr los 129 de quórum propio. No me parece mal que lo haga, pero la idea se queda corta.