Según reveló a El Litoral el secretario de Asuntos Penitenciarios, Walter Gálvez, en los últimos seis meses se logró secuestrar a través de las requisas en los diferentes penales de la provincia un total de 3025 teléfonos celulares. Y sólo en la Unidad Penitenciaria Nro 11 con asiento en Piñero, se detectaron en el mismo período 946 dispositivos. Como se sabe, su tenencia en manos de los internos está prohibida, pero los números demuestran hasta qué punto se ha extendido su uso. De hecho, volvieron a ser los propios reclusos los que desde sus móviles difundieron imágenes de la fuga que se produjo en el sur provincial, el pasado fin de semana. Y es un hecho, que los utilizaron para planificar la fuga, así como los emplean para pergeñar otros ilícitos.




































