-Uno de los historiadores que entrevisté, Darío Roldán, especialista en liberalismo, me dijo que ni siquiera importa demasiado si Milei cita a Alberdi con precisión. Lo relevante es lo que Alberdi simboliza: liberalismo, Constitución y autoridad. Muchos de quienes escuchan a Milei quizá no conocen su obra, pero sí asocian su nombre con una avenida y con la Constitución. Fernando Devoto, presidente de la Academia Nacional de la Historia, me dijo que cada uno tiene el Alberdi que quiere, y Milei también. Alberdi nunca sería socialista, pero fue un pensador cambiante. Aunque algunos historiadores lo describen como ecléctico, yo lo veo más bien pragmático: se adaptaba a los contextos y revisaba sus propias ideas. A veces incluso admitía que lo que había dicho antes podía estar equivocado. Esa capacidad de revisión me resulta fascinante.