El Gobierno nacional dispuso este lunes cambios en el directorio de Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA), la compañía estatal que opera las centrales nucleares del país, y formalizó la salida de Demián Reidel de la presidencia.
El Ejecutivo definió un recambio en la empresa estatal operadora de Atucha I y II. Juan Martín Campos, hasta ahora titular de Dioxitek, asume la presidencia y Martín Porro quedó como vicepresidente.

El Gobierno nacional dispuso este lunes cambios en el directorio de Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA), la compañía estatal que opera las centrales nucleares del país, y formalizó la salida de Demián Reidel de la presidencia.
En su lugar fue designado Juan Martín Campos, quien venía de conducir Dioxitek, la firma estatal que produce dióxido de uranio, insumo clave para el combustible de las centrales. La decisión se tomó en una asamblea de accionistas.
La reconfiguración incluye también un cambio en la vicepresidencia: quedó en manos de Martín Porro, actual presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), según se informó tras la reunión.
Campos es bioquímico egresado de la UBA y trabajó como analista de seguridad nuclear en la Autoridad Regulatoria Nuclear entre 2017 y 2024. Luego se incorporó a Dioxitek y escaló hasta su conducción.
El directorio se completó con la continuidad de Diego Chaher, titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, y con el ingreso de Diego Garde (gerente de Sitio del complejo Atucha) y Javier Grinspun (área Jurídicos de la CNEA).
El recambio llega con la empresa inmersa en decisiones sensibles de gestión, en un contexto de tensiones internas y denuncias vinculadas a procesos de compras dentro de la operatoria nuclear.
Nucleoeléctrica atraviesa un tramo decisivo por obras estratégicas: la extensión de vida de Atucha I, con vuelta a operación prevista para marzo de 2027, y la construcción del Almacenamiento en Seco de Combustibles Gastados de Atucha II (ASECG II).
Según lo informado, ambos desarrollos implican una inversión global estimada en US$ 700 millones, con impacto directo en la planificación del parque nuclear y en la gestión de combustible usado.
La salida de Reidel se produce, así, en un momento de alta exigencia técnica y presupuestaria para la compañía, que además debe sostener cronogramas de obra y abastecimiento en un sector regulado y de estándares estrictos.
Demián Reidel había sido acusado en la semana previa por supuesta gestión de compras y ventas de una inversión inmobiliaria personal no declarada.
A través de su cuenta de X, el ex funcionario se había excusado: “En 2018 compré con fondos propios una participación en un desarrollo inmobiliario en Argentina. Fui vendiendo por etapas, sin apuro: vendí en marzo de 2023 y diciembre de 2024. En 2025 vendí otra parte y, mientras avanzaba esa venta, tomé financiamiento puente contra el activo para tener liquidez: eso es ‘la deuda’”.
“El 15/12/2025 vendí esa parte por USD 770.000. La compra fue con fondos propios. La venta también. Cobré y cancelé la deuda”, escribió en un post y agregó: “Es una operación transparente, totalmente documentada, con firmas certificadas ante escribano público y consta en mi declaración jurada. Ahí tienen el documento de la venta”.
El 22 de marzo de 2025, Demian Reidel, entonces jefe de asesores del presidente Javier Milei, había dicho que el “único problema de Argentina era que estaba llena de argentinos”, lo que ocasionó el rechazo incluso en las propias filas libertarias.
Por entonces jefe del Consejo de Asesores Económicos de Milei, Reidel sostuvo durante una exposición en el Latam Forum que se hizo en el hotel Four Seasons de Buenos Aires que “el único problema de Argentina es que está llena de argentinos”.




