“La suspensión intempestiva de las actividades físicas se da como consecuencia de la necesidad de aplanar la curva de contagios y descongestionar al sistema sanitario. Sin embargo, los gimnasios, los clubes y afines, que asumen el carácter de promotores de la salud, no son los responsables de la imprevisibilidad del gobierno provincial, ya que nuestro país se encuentra en emergencia sanitaria desde hace más de un año, tiempo más que suficiente para acondicionar el sistema de salud”, expresó la Concejala Ceresola. Y agregó que “...la inactividad física está reconocida como uno de los principales factores de riesgo de las enfermedades crónicas”.