Desde el inicio de la prometida política de obra pública cero, el gobierno nacional debió resignarse a ver que el Enohsa no interrumpa sus contratos en marcha en materia de financiación para el desarrollo o mejora de servicios públicos de agua potable y cloacas en todo el país, porque se trata de un ente con asignación de fondos propios que provienen de los impuestos a los combustibles.


































