“La conclusión es que en 2010 las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba), en su conjunto, volverán a tener déficit fiscal. La emisión de deuda que ya han realizado algunas provincias tiene correlación directa con este déficit. En términos de PBI, el déficit fiscal oscilaría entre un mínimo de 0,3 % y un máximo de 1,3 %. Con este déficit y el retorno al endeudamiento, el riesgo es que se puede volver a estar gestando un inicio de ciclo que al final necesitará un nuevo salvataje”, afirma en su parte sustancial el último informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que firman Nadin Argañaraz y María Eugenia Pierrepont.
El trabajo plantea los escenarios fiscales provinciales de cierre del ejercicio 2010 y las perspectivas para el año siguiente.
“Haciendo uso de la cuenta Ahorro-Inversión del conjunto de jurisdicciones recientemente publicada por la Dirección de Coordinación Fiscal con las Provincias, puede afirmarse que el cierre efectivo del año 2009 para el conjunto fue deficitario. En efecto, alcanzó la cifra de 11.308 millones de pesos, equivalente a casi el 1 % del PBI”. Es el máximo valor de los últimos años y advierte que marca “un riesgo para la sostenibilidad fiscal a futuro. De un superávit fiscal de 0,94 % del PBI en 2004 se pasó a un déficit fiscal de casi un 1 % del PBI en 2009”, advierte.
Para el presente año, el trabajo parte de señalar que los niveles de ingreso terminarán siendo un 29 % mayores al 2009, pero el resultado final dependerá del comportamiento que tenga el gasto. Por el modo inercial del gasto, de mantenerse en los niveles del año último llevará al rojo fiscal, que se ampliará para el caso de que suba en los mismos porcentajes que los ingresos. Es por ello que para el Iaraf el déficit estará entre el 0,3 y el 1,34 % del PBI.
Para el 2011
Lo que ocurra en 2011 será consecuencia de lo sucedido en 2010 y, obviamente, de cómo encaren los distintos gobiernos su programa para ese período. “A modo de referencia, de acuerdo con lo simulado para 2010, se pueden evidenciar tres escenarios fiscales distintos para 2011. Debe notarse que, aun considerando para el año próximo iguales tasas de crecimiento de ingresos y de gasto respecto de 2010, existen resultados disímiles para 2011, de acuerdo con cómo cierre este año 2010”.
Más adelante entiende que la pauta para la elaboración de los presupuestos del año entrante se configura entonces como fundamental, puesto que condiciona las decisiones sobre la ejecución de las distintas partidas. “Como puede apreciarse, aunque durante 2011 los gastos y los ingresos crezcan a igual ritmo, el déficit fiscal no desaparecería. Para que ello ocurriere, se requeriría, de corresponderse el cierre 2010 con los resultados calculados para el escenario neutral, que ante un posible aumento de ingresos del 25 %, el gasto creciera 18,8 %. Situación que resulta poco probable, primero, porque el gasto de arrastre ya marca un crecimiento para 2011 y, segundo, algo más que relevante, será un año electoral”.
Por último, Iaraf entiende que tanto el Estado nacional como las provincias “requieren reformas de fondo en materia de responsabilidad fiscal, que tengan como esencia su posibilidad de cumplimiento. Y en esto un tema no menor pasa por la transparencia y la rendición de cuentas que faciliten un efectivo y eficiente control ciudadano. Son reformas de fondo que algún día habrá que iniciar y sostener bajo la categoría de políticas de Estado, un término muy usado desde la retórica pero poco aplicado en la práctica”.

































