En este orden, sostuvo que los “desaciertos, la improvisación y la falta de un plan estratégico sostenido en el tiempo, hicieron que el gobierno de Omar Perotti abandonara a los santafesinos a su suerte”. Y arremetió: “Sus propios funcionarios reconocen que perdieron el control de la calle a mano de las organizaciones criminales. En parte, esto se debe a que el gobernador intentó pactar con el delito desde el momento en que asumió. No tengo pruebas, pero tampoco tengo dudas porque cuando se pasa a los presos más peligrosos a pabellones comunes, permitiéndoles que instalen un home office en las cárceles, es una señal de que algo no anda bien”.