En el 2001,en la gran crisis del "que se vayan todos", era director de la Asociación por los Derechos Civiles, una ONG que junto a otras hicimos un documento que se llamó 'Una Corte para la Democracia' donde proponíamos que para recuperar la confianza en la Corte, tengamos un proceso más transparente, más participativo. No decíamos, seleccionemos a los jueces técnicamente, porque asumimos que los jueces no nacen de un repollo y que aplicar el derecho no es una tarea científica. Hicimos el documento, luego asumió Néstor Kirchner la presidencia con el 22% de los votos y para acumular legitimidad de ejercicio, tomó proyectos de la sociedad civil, uno de ellos el de una Corte para la Democracia. Así decidió que para proponer un candidato a la Corte, antes de mandar el pliego al Senado, se someta a la consideración de la sociedad. Buscar candidatos y candidatas que lograran pasar el proceso de escrutinio público, y luego el Senado. Lo único que va a mejorar la confianza en la justicia es más transparencia, más participación en los procesos de selección, no la votación popular. La votación popular de jueces -algo que Cristina Kirchner propuso en la primera reforma del Consejo y de la designación de jueces- es un modelo en el cual las mayorías eligen a los que controlan a las mayorías. Eso no lo queremos. Pero sí un proceso transparente, participativo, y el Consejo de la Magistratura falla en eso, porque se vuelve una especie de caja negra en la que políticos, supuestamente académicos, jueces y abogados que también vienen de la política, terminan haciendo acuerdos o trabando acuerdos y hace que no podamos designar jueces. Tiene problemas el Consejo pero no es un argumento a favor ni de neutralizarlo, ni de anularlo, ni de intervenirlo. La designación del presidente de la Corte como presidente del Consejo es una salida momentánea que encontró la Corte mientras el Congreso legisle una nueva ley del Consejo. La Corte declaró inconstitucional la reforma -demasiado tarde a mi gusto- pero pidió una nueva ley al Congreso. Hay que salir de la situación actual lo antes posible con una nueva ley.