Y es que, precisamente, la condición de reglamentaria o no la sesión fue el primer tema de debate en la jornada del jueves. La reunión tuvo como particularidad que fue convocada por legisladores opositores sin el aval de la Presidencia. El oficialismo sostienía que para que la oposición pudiera autoconvocarse debía asegurar un quórum especial, con la presencia de dos tercios de los senadores. José Mayans, como cabeza de la estrategia opositora, defendió que con la mitad más 1 de los presentes podían iniciar la sesión, lo que derivó un fuerte debate. Mientras el argumento de este sector era la soberanía del cuerpo para resolver sobre su propio funcionamiento, distintas voces del Ejecutivo salieron a blandir la acusación de intento de "golpe institucional". Eso incluyó a la ministra Patricia Bullrich, lo que le permitió involucrar como cómplice de ello a la vicepresidenta Victoria Villarruel, originando un duro cruce de acusaciones.