"Me tocó ser presidente de la Comisión de Educación cuando fui diputado provincial y Miguel Lifschitz como gobernador propuso una ley de Educación. Fue una labor enorme y también de muchísima discusión llegar a un proyecto de consenso, durante más de un año y medio, con la participación de un millón y medio de personas, entre docentes, estudiantes, comunidades educativas, padres e entidades intermedias, desde los clubes hasta los centros de ex combatientes de Malvinas. Pudimos compatibilizar en la comisión cinco proyectos de ley distintos, logramos la media sanción de la Cámara baja, pero en el Senado se frenó todo, se cajoneó todo. Fue un proceso terriblemente positivo que se frustró. No nos puede volver a pasar y también por eso quiero estar en el Senado santafesino".