"La reforma penal implicó un salto institucional fundamental para mejorar la calidad del sistema judicial; por eso es que hoy, después de ocho años de vigencia, es necesario que entre todos los poderes del Estado, podamos analizar y evaluar los alcances que esta reforma tuvo, tomando en cuenta la realidad actual", señaló Peralta. "Hoy convivimos en una sociedad mucho más compleja, en la cual el delito organizado fue ampliando su dimensión a diferentes esferas de la vida ciudadana, atravesando todos los sectores sociales", acotó.